lunes, diciembre 21, 2009

Deseo (sobre Nude de Nemrak)

Nude, Karmen Díaz, 2009 (tomada del proyecto Re.verso)

—deseo—


Mujer
amamantarás
a los que bajo el signo
de la noche
se abrazaban a tu cuerpo

porque el hombre
que antes incendiaba
tus entrañas
con ráfagas exóticas
es el mismo que hoy
las devora desde adentro
y extiende hacia ti
desde su cuerpo
un puente de energía

martes, noviembre 10, 2009

La piedra cantará en San Marcos



Presentación del libro de poemas “Balada de la piedra que canta”
(Dragostea, 2009) de Juan Pablo Mejía

Comentan: Sonia Luz Carrillo y Karina Valcárcel.
Jueves 19 de noviembre, 5:30 pm
Universidad de San Marcos (Auditorio Auxiliar de la Facultad de Letras, 2do piso).
Se venderá el libro a S/. 5.00. Brindis de Honor.

INGRESO LIBRE

Mi Bala da

Balada de la piedra que canta. Juan Pablo Mejía, Arequipa, Editorial Dragostea, 2009, 32 pp.


“Balada de la piedra que canta” es una canción al desencanto (amoroso, existencial, urbano), con toques de surrealismo y metaliteratura, con collages y experimentaciones, tal vez por eso sea hasta cierto punto difícil de clasificar en un estilo. Está divida en dos partes, cada una de 9 textos. La primera reflexiona sobre el desamor, en un tono más intimista. En la segunda en cambio, hay una visión que intenta ser totalizadora, existencial, y contemplativa, un yo que habla de lo que le rodea, con un sentido de premonición.


Esta opera prima es un diálogo con sus fuentes: Pizarnik, Wesphalen, Eielson e Hinostroza, principalmente. Poética que apunta a los elementos y al desasosiego, “igual a una ventana abierta/ en dirección al ocaso”, para desenmascarar a esa “realidad inexpugnable”.
(Miguel Ildefonso)

El canto de la piedra enternece. Es la balada de los que esperan tranquilos el impacto de la bala, el tiempo, el clima y la sensación. La melodía nos pinta de acuarela la mente, hace nuestra otras memorias que Juan Pablo comparte, ficcionando o confesando, lo cierto es que en algún momento todo esto nos pertenece e involucra.
(Karina Valcárcel)

“Balada de la piedra que canta”, llega a nosotros como texto y también como huella. Algo que por ser lenguaje carece de aquello que añora y ha perdido; pero que sólo por ser lenguaje, guarda la esperanza de una comunión a través de él, de la completitud del signo que forma el cantor y significa en quien lo lee -por fin- lo único que el lenguaje siempre querrá decir, y que no es sino nuestros vínculos.
(Alberto Salas Oblitas)



martes, junio 30, 2009

Abolición de la distancia



Cerrados los caminos y abolidos los puentes, los Hombres del Perú restauraron la forma primaria del movimiento tras recordar que en el pasado sus piernas les permitían reducir con poca dificultad grandes distancias.
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lunes, junio 15, 2009

Nuestro lugar en el mundo

Patio de Letras (para el afiche del I Encuentro de Poetas y Editores Sanmarquinos), Adán Calatayud, 2006



No al "copy paste". No al abandono de funciones. Tampoco hemos dejado el barco a la deriva. Aunque es cierto que jubilarnos de la labor editorial anticipadamente sí haya sido una opción, aún seguimos acá, tan tercos e irresponsablemente ambiciosos como hace 5 años cuando en una banquita del Patio de Letras en San Marcos decidimos emprender el quizá más alucinado viaje de nuestras vidas.

Y escribo "alucinado" con presunción, porque hay que estar bastante dementes para seguir sosteniéndose del áspero lomo de esta Tortuga mientras nos convencemos los unos a los otros de que hacemos lo correcto, incluso a pesar de la bilis derramada sobre el curtido rostro del prójimo, o de las horas de sueño que pagáramos tras la última copa de trago o incluso el dinero -ganado honradamete o robado- que sirviera de alimento a la pira de sueños e ideales que aún hoy nos calienta, ya que después de todo, este es nuestro lugar en el mundo.



miércoles, junio 03, 2009

El jinete del cielo

Elefante Celestial, Salvador Dalí, 1979


Poemas sin jinete como trenes descarrilados en medio de un bosque húmedo, moderno, con aves que imitan el color del mar en sus canciones, semejante a la luz cautiva de algunas estrellas, que diluyen a diestra y siniestra el azul geométrico de los espejos en el cielo.
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viernes, marzo 06, 2009

Esta cuchillada continúa como el tiempo escrito de una saeta que espera ser como la lluvia

[ s e r í as u n a f l o r d e s m a y a d a ]

La tempestad, Oskar Kokoschka, 1914


Tú no me oyes. Sí me oyeras vendrías y tus ojos se cubrirían de lágrimas y a través de esa bruma verías la imagen del amor acribillado. Pero no oyes y tu presencia se renueva. Estás cerca de mí, estás cerca de ella; [tu voz también quiere decirme que estoy cerca. Pero no es cierto…pero ya te fuiste...]

César Moro


REACCIONÉ de mí
de la tonta esperanza de escribir trazando

tercas palabras
.........................como la salvaje sinfonía
.........................de hablar en completo silencio

en ese momento
supimoss que
en el séptimo día del noveno mandamiento
..................................................bajo las órdenes
..................................................del mago / en el abismo
..................................................cantaremos
...........................................................................hermosos himnos
...........................................................................dedicados al amor

& entonces
entendimos que
la armonía del mar es un rito nocturno de donde
solo vuelven tus manos inocentes

.........................
por eso
.........................no dices
.........................sino
.........................lo que
.........................baila conmigo
.........................en mi cabeza

por eso
no digo
sino
lo que
canta sin mí
en tu sonrisa.
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martes, febrero 24, 2009

La pequeña muerte *

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Antonio Tàpies, Composición Ultramarina, 1959
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qué dolor soñará la muerte
ahí donde la luz es vértigo y desesperación
estela de latidos que poco a poco se deshace en el pasillo
un aguacero de agujas y zumbidos que desentonan con el viento
porque buscar tu corazón fue como buscar una puerta en una cascada
piano vertebrado, donde has ido a caer?
y las flores cuelgan sus mandíbulas en derredor del árbol de tu voz
y la pluma que cae girando ante nosotros es un abrelatas de las penas
una como negra imagen ancestral del mundo a través del cristal de estas palabras
porque no somos sino simples escamas de un reptil sin sosiego, esperando la última rotación de nuestra sombra
la primera embestida de la noche en medio de un jardín de amapolas
quién juega con los reinos, huyendo de qué miedo nos abrazamos a nuestra almohada?
a través de qué idioma hemos de filtrarnos por los metales preciosos del sueño
huracán salado, tigre de la sangre, qué buscas?
un camino de piedra que desciende la escala musical de la especie
joyas de la noche rodeándonos en silencio
cortadas de raíz por las manos infantiles de dios en medio del pantano.
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* La pequeña muerte, inicialmente llamada "muerto fresco", es resultado de un "duelo poético" vía Msn. entre Paulo C. Peña y quien firma esta nota.
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